Bizcochuelo básico


El título de este post debería haber sido "¡No más bizcochuelos de caja!". A veces es más importante dominar los básicos.

Las pre-mezclas tienen agregados innecesarios y, además, se notan en ese sabor tan característico de los productos industriales. Esta receta es muy fácil y te puedo asegurar que saldrá como nunca. Pero para entender algunas cosas, vamos a lo técnico:

Batido vs. Polvo de hornear

Elaborado a partir de huevos batidos por largo tiempo con azúcar, su textura ligera y esponjosa es gracias a la presencia de huevos batidos de forma espumosa (ver foto). El objetivo es incorporar una gran cantidad de burbujas de aire a la preparación para que el bizcochuelo crezca, y así no necesitemos usar polvo de hornear.

Durante la cocción el vapor dilata las burbujas del batido y lo hace crecer (igual que a un soufflé), a la vez que las proteínas del huevo coagulan dando la estructura necesaria para sostenerlo.

Punto letra
Punto letra o cuando puedo escribir sobre el batido 
Tamizar los secos

La incorporación de la harina debe hacerse delicadamente para evitar bajar el batido y, siempre siempre, debe estar tamizada. Más allá de las impurezas que pueda tener, es básicamente para airearla, abrirla, y eliminar los grumos formados por la humedad.

¿Enmantecar o no enmantecar el molde?

En un molde tradicional de aluminio sin enmantecar, verás cómo se desprende de las paredes sin problema. Y, además, es uno de los secretos para que el bizcochuelo mantenga su forma.

Lo que te va a ayudar es colocar una base de papel manteca en el fondo. Te ahorrará trabajo y ganas de limpiar el molde.

Antes de ir al horno, en una tortera sin enmantecar

BIZCOCHUELO DE VAINILLA

Receta para un molde de 26 cm de diámetro


Ingredientes

8 huevos
2 ctas esencia de vainilla
280 g azúcar
280 g harina


Preparación

Precalentar el horno a 180°.

Batir los huevos con azúcar y esencia de vainilla a punto letra, tal como muestra la foto de arriba. Debemos poder dibujar al levantar el batidor, estará espeso y de color pálido.

Por ultimo tamizamos la harina, y la agregamos en tres partes al batido anterior. Es importante hacerlo a mano con una espátula y movimientos envolventes.

Verter en una tortera con papel manteca en la base, y hornear hasta que al pinchar con un escarbadientes éste salga seco (aproximadamente 40 minutos, según tu horno).

Si ves que toma mucho color dorado pero aún le falta cocción, podés taparlo con papel aluminio para evitar que se queme.

Dejar enfriar sobre una rejilla y desmoldar. Podés comerlo así como está, espolvoreado con azúcar impalpable, o cortarlo en capitas para armar la torta que más te guste.


Variantes:
  • Frutas secas: 60 g almendras, nueces o avellanas tostadas y picadas.
  • Café: 1 cda de café soluble disuelto en 2 cdas de agua hirviendo.
  • Limón o naranja: 1 cta de ralladura.

Puede frezarse 3 meses envuelto en papel film, y descongelar a temperatura ambiente.